Hoy en día, las empresas se están organizando a través de equipos multifuncionales, locales o globales, que si son efectivos, les permite ser suficientemente flexibles y ágiles para poder dar una respuesta satisfactoria al entorno cambiante en el que estamos inmersos.
Para que un equipo sea efectivo, consiguiendo que “la suma total sea mayor que la suma de las partes”, es necesario que sus miembros tengan habilidades complementarias entre sí y que estén comprometidos con un objetivo, procesos y resultados comunes, de los que son mutuamente responsables.
Ésta es la clave: Complementariedad, Objetivos Comunes y Resultados y Responsabilidades Compartidas.
Y para que esto se convierta en una realidad, además de la adecuada gestión del equipo, es necesario que…
Y para que esto se convierta en una realidad, además de la adecuada gestión del equipo, es necesario que…
- La información sea abierta honesta y fluya en todas las direcciones, compartiéndose totalmente.
- Las relaciones interpersonales entre todos sus miembros estén basadas en la confianza, el respeto mutuo, el apoyo y la colaboración.
- El conflicto se vea como algo natural, que incluso pueda ayudar, y esté centrado en los asuntos y no en las personas.
- La atmósfera que se respira se caracterice por ser abierta y participativa.
- Las decisiones se tomen por consenso, consiguiendo el compromiso de todos los miembros al poner los objetivos globales por encima de los objetivos e intereses individuales.
- El liderazgo se comparta entre todos los miembros, sobre la base de las competencias que aporta cada uno.
- El trabajo se oriente hacia la búsqueda de soluciones y resultados, en vez de centrarlo en el control de la actividad en sí misma.
- La creatividad y la innovación constituyan la base del trabajo.
El que un equipo tenga estas características depende, en gran medida, de la actitud y estilo del líder del mismo. Por lo que la pregunta que debe hacerse es ¿Es efectivo mi equipo? Y a partir de ahí y en función del análisis de las caracteríticas definidas, hacer los cambios necesarios para adquirir dicha efectividad.




